viernes, 27 de febrero de 2009

Muerte en Irak


Aceras machadas de sangre, gritos, ruido de explosiones, patrullas de soldados armados hasta los dientes, hambre, compañeros que han visto morir a sus padres... eso es lo que ven día a día los niños que crecen hoy en Bagdad.
Hay niños de seis años que vieron la luz del día por primera vez en un país invadido y convulso. Con seis años ya se empieza a comprender, ya no se es tan tan niño. A los seis años los niños de Occidente están preocupados por que nuevo juguete les comprará su mamá. A los seis años en Irak no has conocido más que muerte, desperación y destrucción.
Esos niños han conocido un mundo de horrores y algún día serán mayores. Occidente lleva tiempo sembrando las semillas del odio en muchos lugares del mundo y cada día las tropas de Estados Unidos se encargan de regarlas.
¿Cómo se le va a explicar a un niño de Bagdad lo que es el bien y el mal? ¿Cómo se le va a explicar el significado de palabras como democracia, derechos o solidaridad? Ellos ven a su pueblo morir en la arena.
La guerra siempre es injusta, especialmente si son niños los que sufren sus consecuencias. ¿Valen más las vidas de nuestros hijos que las de los irakíes? Miramos atentos en la televisión la desgracia de una chica desaparecida, Irak queda muy lejos. Tan lejos que no podemos oir sus lamentos. Pero el odio crece y puede que un día lo que oigamos sean sus gritos de venganza.


No hay comentarios:

Publicar un comentario