





ETA nace en 1959, en el escenario de la España franquista. Los enemigos principales del régimen militar fueron los nacionalismos periféricos y el movimiento obrero. Estas dos tendencias políticas tenían gran relevancia en el País Vasco, donde ante la represión quedaron unidas de por vida. De esa alianza nace la izquierda abertzale, la que sería una fiel combatiente contra la dictadura. La represión contra ese gran movimiento que tenía un amplio apoyo social creó las condiciones para que se empezara la lucha armada, nacía así Euskadi Ta Askatasuna.
Durante los años de la dictadura la organización ganó grandes apoyos, no solo en Euskadi, sino en el resto de España. Mucha gente cantó "Carrero voló" y las calles de toda Europa escucharon los gritos que pedían el perdón para la vida de Txiki, Otaegi y los tres militantes del FRAP que Franco acabó ejecutando.
Pero en 1973 ETA se había divido en dos: ETA (político-militar) y ETA (militar). Cuando llega la democracia los planteamientos sobre la vigencia de la vía armada empiezan a surgir en el seno de la organización, sobre todo en ETA pm. Esta fracción era la que llevaba un discurso más político y menos nacionalista, eran militantes de izquierda antes que independentistas. Pronto se vio como eran también los más abiertos al diálogo. Pero la represión seguía en Euskadi, no podían dejar las armas.
El partido que crea ETA pm es Euskadiko Ezkerra. Durante la segunda mitad de los 70 este partido ganó grandes apoyos y se convirtió en una verdadera fuerza política, mientras el brazo armado dirigía una violenta cadena de atentados contra la UCD.
La situación en España alcanza a principios de los 80 una fase crítica, en ese tiempo hay en torno a cien muertos por terrorismo cada año. En este contexto, EE presiona a ETA pm, que decide dejar las armas tras el golpe de Estado. La parte obrera y revolucionaria de ETA decide decir adiós a la violencia, acepta las reglas de la nueva democracia. En el año 91 Euskadiko Ezkerra se fusiona con el Partido Socialista de Euskadi, así hoy se presentan a las elecciones como PSE-EE. En el propio seno del partido socialista se encuentra una de las raíces de ETA. Matando a Isaías Carrasco ETA está demostrando una vez más lo que es, su discurso revolucionario ya engaña a poca gente.
