sábado, 7 de marzo de 2009

Sangre de marzo


Hoy es día 7 de marzo. La mayoría de la gente no se acordará, pero hace un año ETA mató de un disparo en la cabeza al ex-concejal socialista Isaías Carrasco en la puerta de su casa.

Dos días después, el Partido Socialista ganaba las elecciones generales en el Estado español. La confrontación con ETA ha seguido tiñendo de sangre las calles de Euskadi.

Ese atentado a supuesto un antes y un después entre mucha gente que había sido fiel a la lucha armada de la izquierda abertzale. No por su crueldad, que es ya la seña de identificación de las acciones de ETA, sino por su significación política. Exiliados y encarcelados escribieron cartas de condena, cientos de militantes miraron tristes al suelo, era una acción desesperada.

Y es que Isaías Carrasco había sido concejal socialista en Mondragón, el pueblo donde vivía y uno de los feudos abertzales. No había más que verle en las fotografías, se podría decir que hasta tiene pinta de radical, de obrero militante. Y eso es lo que era. Ese día no solo murió una persona inocente, ETA también disparó directamente en la cabeza a su propio pasado.


ETA nace en 1959, en el escenario de la España franquista. Los enemigos principales del régimen militar fueron los nacionalismos periféricos y el movimiento obrero. Estas dos tendencias políticas tenían gran relevancia en el País Vasco, donde ante la represión quedaron unidas de por vida. De esa alianza nace la izquierda abertzale, la que sería una fiel combatiente contra la dictadura. La represión contra ese gran movimiento que tenía un amplio apoyo social creó las condiciones para que se empezara la lucha armada, nacía así Euskadi Ta Askatasuna.

Durante los años de la dictadura la organización ganó grandes apoyos, no solo en Euskadi, sino en el resto de España. Mucha gente cantó "Carrero voló" y las calles de toda Europa escucharon los gritos que pedían el perdón para la vida de Txiki, Otaegi y los tres militantes del FRAP que Franco acabó ejecutando.

Pero en 1973 ETA se había divido en dos: ETA (político-militar) y ETA (militar). Cuando llega la democracia los planteamientos sobre la vigencia de la vía armada empiezan a surgir en el seno de la organización, sobre todo en ETA pm. Esta fracción era la que llevaba un discurso más político y menos nacionalista, eran militantes de izquierda antes que independentistas. Pronto se vio como eran también los más abiertos al diálogo. Pero la represión seguía en Euskadi, no podían dejar las armas.

El partido que crea ETA pm es Euskadiko Ezkerra. Durante la segunda mitad de los 70 este partido ganó grandes apoyos y se convirtió en una verdadera fuerza política, mientras el brazo armado dirigía una violenta cadena de atentados contra la UCD.

La situación en España alcanza a principios de los 80 una fase crítica, en ese tiempo hay en torno a cien muertos por terrorismo cada año. En este contexto, EE presiona a ETA pm, que decide dejar las armas tras el golpe de Estado. La parte obrera y revolucionaria de ETA decide decir adiós a la violencia, acepta las reglas de la nueva democracia.

Sin embargo, la rama minoritaria que había sido ETA militar sigue con su lucha. Gana gran respaldo social y cada vez se hace más cruenta. Además, sus filas se ven engordadas con muchos militantes de ETA pm que renunciaban a dejar las armas. Su único objetivo es la independencia, su fuerza se fundamenta en el odio a los españoles.

En el año 91 Euskadiko Ezkerra se fusiona con el Partido Socialista de Euskadi, así hoy se presentan a las elecciones como PSE-EE. En el propio seno del partido socialista se encuentra una de las raíces de ETA. Matando a Isaías Carrasco ETA está demostrando una vez más lo que es, su discurso revolucionario ya engaña a poca gente.



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